Las intensas nevadas, el viento blanco y la acumulación de hielo mantienen cerrados o restringidos los principales cruces entre la Argentina y Chile. Miles de transportistas enfrentan demoras, mayores costos y una creciente incertidumbre sobre la continuidad de sus viajes.
El invierno volvió a exponer la vulnerabilidad del transporte internacional terrestre entre la Argentina y Chile. Los temporales que afectan a la cordillera mantienen interrumpida la circulación en varios pasos fronterizos de las zonas central y centro-sur, con un impacto directo sobre los camiones, las empresas de transporte y las cadenas de abastecimiento.
La situación más compleja se registra en el Sistema Integrado Cristo Redentor-Los Libertadores, principal corredor terrestre entre ambos países, que permanece cerrado desde el 14 de julio. La combinación de nevadas, fuertes vientos, hielo y riesgo de avalanchas impide garantizar condiciones seguras para la circulación.
Al 3 de agosto, Vialidad Nacional mantenía el corte total de la Ruta Nacional 7 en el sector del túnel internacional. Además, el pronóstico anticipaba nuevas nevadas, temperaturas de hasta siete grados bajo cero y ráfagas que podrían superar los 60 kilómetros por hora. Por el momento no existe una fecha confirmada para la reapertura.

PINO HACHADO TAMBIÉN QUEDÓ INTERRUMPIDO
El Paso Pino Hachado, en Neuquén, había comenzado a recibir buena parte de los camiones desviados desde Mendoza, provocando importantes concentraciones de vehículos en Las Lajas, Zapala y otras localidades de la región.
Sin embargo, el parte disponible durante la mañana del lunes indicó que la Ruta Nacional 242 se encontraba intransitable entre la Aduana y el límite con Chile. La calzada presentaba hielo, nieve, viento, baja adherencia y riesgo de caída de piedras, mientras los equipos viales continuaban trabajando.

CARDENAL SAMORÉ: CAMIONES SUSPENDIDOS
En el Paso Cardenal Antonio Samoré, que conecta Villa La Angostura con la región chilena de Los Lagos, el tránsito se encontraba habilitado con extrema precaución para automóviles y colectivos, pero continuaba suspendido para los camiones.
La calzada presentaba acumulación de hielo y nieve, baja adherencia y pronóstico de nuevas precipitaciones. Las autoridades establecieron, además, la portación obligatoria de cadenas.
A este panorama se suma el cierre total del Paso Pehuenche, sobre la Ruta Nacional 145, debido a nevadas y fuertes ráfagas de viento blanco.

JAMA, UNA ALTERNATIVA MUY COSTOSA
Ante la imposibilidad de utilizar los corredores centrales y patagónicos, algunas empresas analizan desviar sus unidades hacia el Paso de Jama, que conecta Jujuy con la región chilena de Antofagasta.
Esta alternativa representa una cantidad considerable de kilómetros adicionales para las cargas cuyo origen o destino se encuentra en el centro de ambos países. El desvío implica más combustible, horas de conducción, viáticos, desgaste de la unidad y modificaciones en la programación logística.
Por ese motivo, Jama no debe considerarse una solución automática. Antes de modificar el recorrido resulta indispensable confirmar su operatividad, calcular el costo completo del desvío y verificar que la autonomía, los horarios fronterizos y los descansos del conductor permitan completar el viaje con seguridad.

RECOMENDACIONES PARA TRANSPORTISTAS
Antes de despachar una unidad hacia la cordillera, las empresas deberían consultar los partes oficiales de ambos países y no basarse únicamente en información difundida por redes sociales o grupos de mensajería.
También resulta fundamental:
- Llevar cadenas adecuadas y comprobar que el conductor sepa instalarlas.
- Revisar cubiertas, batería, sistema de calefacción, anticongelante, luces y limpiaparabrisas.
- Salir con suficiente combustible, agua, alimentos, abrigo y elementos de emergencia.
- Evitar detenerse sobre banquinas o sectores no autorizados.
- Coordinar con anticipación lugares seguros de espera.
- Informar al cliente sobre posibles demoras y reprogramar los turnos de carga y descarga.
- No iniciar un desvío sin calcular distancias, costos y disponibilidad de servicios.

UNA ALERTA PARA LA LOGÍSTICA REGIONAL
Desde la mirada de Planeta Camión, esta crisis no puede analizarse únicamente como una consecuencia inevitable del invierno. Las nevadas son parte de la realidad cordillerana, pero la concentración del comercio en pocos corredores y la falta de suficientes áreas de espera agravan el impacto sobre transportistas y conductores.
Los cierres prolongados demuestran la necesidad de establecer protocolos binacionales de contingencia, con información coordinada, playas seguras para camiones, servicios sanitarios, abastecimiento de combustible y sistemas ordenados de prioridad para la reapertura.
Mientras las condiciones no mejoren, la recomendación es clara: evaluar cuidadosamente cada viaje internacional y evitar enviar unidades hacia pasos que no tengan una perspectiva concreta de habilitación.
