UN REPASO DE LOS 20 AÑOS EN ARGENTINA DE VOLVO TRUCKS

13-09-21

Corría el año 2001 y en medio de un contexto difícil político y económico Volvo Trucks decidió instalarse localmente como filial dependiente de Brasil. Hasta ese momento Renka era el importador autorizado, que tenía su base en San Justo, y comercializaba unidades importadas desde Suecia y Brasil siendo el NL 10 el modelo más emblemático. Luego llegaron los primeros NH, y su versión frontal FH, hasta que la casa matriz decidió dejar de comercializar camiones con trompa al mismo momento que se instaló definitivamente en Argentina.

Las intenciones de Volvo eran concretas en cuanto al comienzo y a su futuro, y así lo expresaban en esa época: “Argentina es un país muy importante para las operaciones de Volvo en el continente. Volvo cuenta con una tradición en el mercado local y las ventas en ese país van en aumento y, por esta razón, hemos invertido continuamente allí. El papel de Argentina en nuestro plan de negocios es cada vez más relevante. Transportistas argentinos son cada vez más profesionalizadas, que requieren camiones con niveles más altos de tecnología y mejores ratios de eficiencia energética. Nuestros vehículos son ideales para el mercado argentino”.

El año 2003 sin dudas fue uno de los más importantes para Volvo, ya que realizó el lanzamiento de la nueva gama FH y NH, camiones extrapesados para la ruta, y el FM, mayormente utilizado para transporte de combustible. Además presentó en FENATRAN, Brasil, los semipesados VM que también arribaron a nuestro país. “Nunca lanzamos tantos nuevos productos de una sola vez”, comentaron. Esto se dio dentro del marco de un fuerte programa de inversión de 100 millones de dólares para la ampliación de las operaciones locales.

Ya más afianzado y con importantes proyecciones, Volvo ingresó en el competitivo segmento argentino de las 17 toneladas con el VM. Este fue el primer camión de la marca equipado con un motor MWM de origen brasileño 100%, lo que generó una cierta reticencia en algunos transportistas puristas de la marca sueca, luego refutada, y que tuvo como otra característica distintiva una avanzada caja de cambios, cuya selectora de marchas tenía la virtud de ser comandada por cables y no por las antiguas varillas, volviéndolo un vehículo muy fácil de manejar aún sin la presencia de la transmisión automatizada.

A partir de ese momento, el cliente pudo adquirir un Volvo con la carrocería y el tercer eje instalados dentro de la ensambladora, tuvo a disposición versiones 4×2 y 6×2, motorizaciones de 210 cv y 240 cv, un conjunto de más de veinte opcionales, cabina dormitorio y una evolución en el chasis que posibilitó una mejor distribución de la carga y un mayor volumen transportado con especificaciones para los segmentos principalmente de carga general, tanque, furgón sider, frigorífico y construcción. Para complementar esta renovación total, la red logró un crecimiento en cuanto a cantidad y calidad de servicios teniendo como estandarte al FH.

Apenas dos años después, Volvo realizó otra importante inversión de 10 millones de dólares y se instaló en el polo automotriz ubicado en Grand Bourg en la Zona Norte de Buenos Aires y uno de los principales ejes de transporte del país. Con una nueva sede, proyectos de expansión y el cambio de nombre, Volvo Sudamericana S.A.C.I. pasó a llamarse Volvo Trucks and Buses Argentina S.A., estaba todo dado para dar un salto sustancial.

El nuevo predio se levantó en un lote de 20 mil metros cuadrados en una locación ideal y significó la mudanza desde San Justo, oeste, a la vidriera norte del ingreso del transporte a Buenos Aires. Eso significó duplicar la superficie construida superando los cuatro mil quinientos metros cuadrados, doce boxes para recibir unidades, generación de nuevos puestos de trabajo y un incremento considerable en el stock de partes y piezas.

Con las bases asentadas y una evolución constante en todo sentido, la marca fue poco a poco incrementando su participación de mercado, creciendo en el país y se afianzó en el segmento de la alta potencia gracias a productos premium que dan sobradas muestras de calidad, durabilidad, diseño, ergonomía y eficiencia en el consumo de combustible.

Otro año histórico fue 2015. Volvo Trucks presentó en aquel entonces una completa renovación de sus modelos adaptados para las normativas Euro 5 que sumó también la incorporación de mayor tecnología como el sistema de gestión de flotas denominado Dynafleet.  Así los cuatro modelos de la marca, VM, FM, FMX y FH comenzaron a ofrecerse principalmente con nuevas motorizaciones, pero también con nuevas cabinas e interiores, mejor rendimiento, mayor seguridad y confort.

La última gran novedad en Argentina, a fines de 2020, fue la incorporación de nuevos sistemas de seguridad de serie, activa y pasiva, en todos los modelos FM y FH y el objetivo de la marca sueca es ser líder en seguridad y reducir a cero los accidentes donde esté involucrado un camión Volvo. Lo importante de esta noticia es que además todo este nuevo equipamiento está bonificado en el precio para el cliente, porque lo consideran fundamental para la seguridad de las personas. Una gran noticia para celebrar esta fecha tan emblemática y especial.

Mientras tanto, la flamante gama F que se presentó el año pasado en Europa, llegará aquí antes de fin de año.

 

 

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