Aunque mayo mostró una desaceleración respecto de marzo y abril, los costos operativos del transporte de cargas continúan avanzando a un ritmo preocupante. El combustible, los salarios, las reparaciones y los gastos generales mantienen la presión sobre la rentabilidad de las empresas.
El costo de mover cargas en Argentina volvió a aumentar durante mayo. Según el Índice de Costos del Transporte (ICT) elaborado por FADEEAC y auditado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, los costos operativos registraron una suba de 1,91% durante el mes, acumulando un incremento del 20% en los primeros cinco meses de 2026.
Si bien el dato representa una desaceleración respecto de abril (+2,42%) y queda muy lejos del fuerte salto registrado en marzo (+10,15%), el panorama continúa generando preocupación entre los transportistas. La razón es simple: aunque la velocidad de los aumentos parece moderarse, los costos siguen creciendo muy por encima de los niveles observados durante el mismo período del año pasado.
Para tomar dimensión del fenómeno, entre enero y mayo de 2025 el índice acumulaba una suba de 11,2%, mientras que este año ya alcanzó el 20%. En términos interanuales, el incremento llega al 48%.

EL COMBUSTIBLE SIGUE MARCANDO EL RITMO
La extensión por otros 45 días del denominado “buffer” implementado por YPF permitió moderar parcialmente la evolución del gasoil durante mayo. Sin embargo, el combustible volvió a registrar un incremento de 1,67% y ya acumula cerca del 33% de aumento en lo que va del año.
El dato resulta especialmente sensible porque el combustible continúa siendo el principal componente de la estructura de costos del transporte de cargas y cualquier modificación impacta de manera inmediata sobre la rentabilidad de las empresas.
Además, la postergación de la actualización plena de los impuestos a los combustibles mantiene abierta una incógnita para los próximos meses. Si el Gobierno decide avanzar con esos ajustes pendientes, el sector podría enfrentar nuevas presiones sobre sus costos operativos.

ENERGÍA, SALARIOS Y REPARACIONES
El rubro que más aumentó durante mayo fue Gastos Generales, con una suba de 11%, impulsada principalmente por mayores costos energéticos y servicios asociados a la actividad.
También mostraron incrementos Material Rodante (+2,23%), Reparaciones (+1,79%) y Personal de Conducción (+1,7%), este último producto de la aplicación de la tercera cuota del acuerdo salarial vigente para los trabajadores comprendidos en el Convenio Colectivo 40/89.
En el caso de las reparaciones, FADEEAC vuelve a señalar un fenómeno que preocupa cada vez más a las empresas: el deterioro de rutas y caminos. La falta de mantenimiento de la infraestructura vial no sólo afecta los tiempos de viaje y la seguridad, sino que además incrementa los costos de mantenimiento de las unidades.

UNA ACTIVIDAD QUE SIGUE BAJO PRESIÓN
La desaceleración observada durante abril y mayo ofrece cierto alivio estadístico, pero no modifica la realidad de fondo. El transporte argentino continúa operando con costos crecientes, márgenes ajustados y una infraestructura vial que muestra señales de deterioro cada vez más evidentes.
Al mismo tiempo, la actividad económica todavía no logra consolidar una recuperación homogénea en todos los sectores productivos, lo que limita la capacidad de muchas empresas para trasladar los aumentos de costos a las tarifas.
En ese contexto, el desafío para el transporte no pasa solamente por contener el precio del combustible. También implica recuperar niveles de actividad, mejorar la infraestructura logística y construir condiciones que permitan sostener la rentabilidad de un sector clave para el funcionamiento de toda la economía.

LA MIRADA DE PLANETA CAMIÓN
Más allá de que el índice de mayo fue inferior al de los meses anteriores, el dato realmente importante es otro: los costos crecieron un 20% en apenas cinco meses.
La pregunta que hoy se hacen muchos transportistas no es cuánto aumentó el gasoil durante mayo, sino si las tarifas que están cobrando crecieron al mismo ritmo. Porque cuando los costos avanzan más rápido que los ingresos, la consecuencia es conocida: menor rentabilidad, postergación de inversiones y envejecimiento de las flotas.
El transporte argentino necesita estabilidad de costos, pero también mayor actividad económica y mejores rutas. Sin esas tres variables funcionando al mismo tiempo, cualquier alivio mensual corre el riesgo de transformarse apenas en una pausa dentro de un problema mucho más profundo.
Fuente: FADEEAC
*También te puede interesar: CUANDO EL NEUMÁTICO DEJA DE SER UN GASTO Y PASA A SER UNA HERRAMIENTA DE RENTABILIDAD

