La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) anunció el refuerzo de los controles sobre camiones y micros para hacer cumplir la obligación de circular por el carril derecho en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires, una infracción que se volvió cada vez más habitual en rutas y autopistas argentinas.
25-06-26.-Los operativos se realizan en ocho peajes estratégicos mediante puestos fijos, patrullajes, drones y cámaras de monitoreo, con el objetivo de ordenar el tránsito, reducir maniobras peligrosas y mejorar la seguridad vial en corredores de alta densidad vehicular.
La medida vuelve a poner sobre la mesa una discusión que el transporte conoce desde hace años: ¿por qué tantos camiones circulan por el carril central o incluso por el izquierdo cuando la legislación establece claramente lo contrario?

QUÉ DICE LA LEY
La Ley Nacional de Tránsito establece que los vehículos pesados deben utilizar el carril derecho y recurrir al izquierdo únicamente para realizar maniobras de adelantamiento o sobrepaso. El principio es simple: los vehículos de menor velocidad deben ocupar la derecha para facilitar la circulación general y reducir conflictos entre distintos tipos de usuarios de la vía.
Sin embargo, la realidad cotidiana muestra una situación muy diferente, especialmente en autopistas y accesos metropolitanos donde resulta frecuente observar camiones circulando durante kilómetros enteros por el carril central y, en algunos casos, utilizando el carril rápido.

CUANDO LA EXCEPCIÓN SE CONVIERTE EN COSTUMBRE
Lo más preocupante no es la infracción en sí misma, sino su naturalización.
Muchos conductores argumentan que permanecer en el carril central evita maniobras constantes de ingreso y egreso de vehículos livianos, mejora el confort de conducción o permite escapar del deterioro que presentan algunos carriles derechos, castigados por el tránsito pesado y la falta de mantenimiento.
Son razones comprensibles desde el punto de vista operativo, pero insuficientes para justificar el incumplimiento sistemático de una norma que existe precisamente para ordenar la convivencia vial.
La ausencia de controles durante años contribuyó a consolidar esta conducta hasta transformarla en una práctica habitual que pocos cuestionan y casi nadie sanciona.

UN PROBLEMA DE SEGURIDAD VIAL
Los siniestros que involucran vehículos pesados suelen tener consecuencias significativamente más graves debido a la masa y dimensiones de las unidades.
La circulación indebida por carriles centrales o izquierdos genera diferencias de velocidad, sobrepasos riesgosos, maniobras imprevistas y puntos ciegos que incrementan la posibilidad de accidentes, especialmente en zonas de alto flujo vehicular.
El problema no radica únicamente en el comportamiento individual del conductor, sino también en la responsabilidad de las empresas transportistas, que deberían reforzar la capacitación permanente y exigir el cumplimiento estricto de las normas de circulación.

MÁS CONTROLES, PERO TAMBIÉN MÁS INFRAESTRUCTURA
La decisión de la ANSV de intensificar los operativos constituye una señal positiva, aunque probablemente insuficiente si no viene acompañada por mejoras en la infraestructura vial.
En muchos corredores argentinos, el carril derecho presenta deformaciones, huellas profundas y un deterioro muy superior al resto de la calzada, producto precisamente del tránsito permanente de vehículos pesados. Esa realidad empuja a numerosos choferes a buscar alternativas que, aunque comprensibles, terminan vulnerando la legislación vigente.
El desafío consiste entonces en encontrar un equilibrio entre fiscalización, infraestructura adecuada y educación vial.
Porque respetar el carril derecho no debería ser una obligación que aparece únicamente cuando hay un operativo de control, sino una práctica natural y permanente que contribuya a una circulación más segura y ordenada para todos los usuarios de la ruta.

LOS PUNTOS DE CONTROL
Los operativos se desarrollan en los peajes de Cañuelas (Ruta Nacional 3), Uribelarrea (Ruta Nacional 205), Olivera (Ruta Nacional 5), Villa Espil (Ruta Nacional 7), Larena (Ruta Nacional 8), Lima (Ruta Nacional 9), Zárate (Ruta Nacional 12) y Hudson, sobre la Autopista Buenos Aires-La Plata.
Además del uso obligatorio del carril derecho, las autoridades controlan documentación, cinturón de seguridad, identificación de patentes, utilización del teléfono celular y el cumplimiento de la normativa de alcohol cero para conductores profesionales.
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