Tesla Semi a producción: Electrificación Fase 1

La electrificación es el futuro de la industria automotriz. Más allá del hidrógeno que propone Toyota, especialmente, como otra alternativa para sustituir los motores a combustión, el destino está definido y los camiones no serán una excepción.

La reciente presentación de Elon Musk, el propietario de Tesla, de su nueva criatura, el Semi (su vehículo 100% eléctrico para el transporte de cargas) ha causado una revolución. A tal punto que empresas como PepsiCo y WalMart, entre otras, ya anunciaron sus reservas (valuadas en u$s 5000 por camión) para la adquisición de las primeras unidades que comenzarán a producirse en 2019.
Sin dudas, lo que más atrapa son las promesas anunciadas por Musk: el Semi será un 20% más barato por kilómetro que un camión diésel, además podrá recorrer 800 kilómetros sin necesidad de recargar las baterías y tendrá una capacidad de aceleración de 0 a 96 km/h en 20 segundos con una carga de 36,3 toneladas.


Hasta ahora, la autonomía como los centros de recarga siguen siendo los puntos críticos que se interponen como barreras para el desarrollo total de unidades propulsadas por energía eléctrica. Por ello, desde fines de la década pasada, los prototipos que muchas empresas pusieron a prueba, si bien cumplieron con su cometido, no pasaron a fase de producción en serie. Otro aspecto irreversible, que no puede descuidarse cuando se busca la mayor eficiencia y rentabilidad del servicio de transporte, es el significativo aumento de la tara del camión como consecuencia de lo pesadas que resultan ser las baterías.
Musk no informó cuál es el PBV del Semi pero señala que la batería tendrá similar composición a las baterías de productos energéticos Tesla y con un diseñado para soportar ciclos de carga repetidos de más de un 1,6 millones de kilómetros.
Asimismo, el camión será impulsado por cuatro motores eléctricos que derivan de los motores utilizados en el Modelo 3. Con muchas menos piezas móviles que un camión diésel, sin motor, transmisión, sistema de post-tratamiento o diferenciales para el mantenimiento, el Tesla Semi reduce significativamente los costos, independientemente de contribuir al cuidado del medioambiente.

Volver al pasado

En el sitio web Europa-Camiones.com, el historiador Akaitz Arbide señala en un artículo que la primera edad de oro de los camiones eléctricos se dio en los años de 1940, para la entrega de carbón y de mercancías en las ciudades, así como para la recolección de residuos y la limpieza en la vía pública. La empresa Sovel fabricó hasta 800 chasis eléctricos en 1942, a consecuencia de la crisis petrolera. El rápido progreso de los camiones a diésel y los problemas asociados a los resultados y la autonomía de las baterías los hicieron desaparecer.
En los últimos años, los híbridos fueron ganando terreno y parece ser el camino de la transición para los grandes fabricantes, por lo menos en la próxima década. Será hasta que la logística, las infraestructuras y los desarrollos de las baterías permitan una mayor autonomía.

100% eléctricos

El Newton del constructor americano Smith era hasta 2010 considerado como el mayor camión eléctrico del mundo. Pero este modelo de hasta 12 toneladas sólo podía recorrer poco más de 160 km con una carga.
Un Renault Midlum de 16 toneladas, tras haber sido probado en 2012 en Zurich, Suiza, por Nestlé, estuvo otros 18 meses, hasta finales de 2013, aprovisionando a 8 tiendas del grupo Carrefour, en una ruta cotidiana de 75 km en la ciudad de Lyon, Francia. Aun habiendo recorrido 16.000 km y entregado 600 toneladas de mercancías, con un balance técnico y medioambiental ampliamente positivo, quedó limitado por su autonomía. Por ello, se transformó en un híbrido.
Desde principios de 2014 un Renault Trucks D, también de 16 toneladas, fue explotado por Speed Distribution Logistique. Con una carga útil de 6 t y una autonomía de 120 km sin recarga, entregó durante dos años a las tiendas parisinas perfumes y cosméticos.
Daimler, con el Fuso Canter e-Cell sometido a pruebas intensivas desde 2014, y con el MB eTruck de 26 toneladas, también ha presentado sus alternativas. El camión de la estrella incluye motores eléctricos directamente adyacentes a los cubos de las ruedas mientras la energía la suministra un paquete de tres módulos de batería de iones de litio que proporcionan una autonomía de hasta 200 km.
Otras compañías, tradicionales del rubro como Toyota, Cummins y MAN, y otras menos conocidas como BYD y Nikola, también están trabajando con sus proyectos de camiones propulsados eléctricamente.

El Semi a producción

Habiendo la compañía de Elon Musk construido la batería “más grande del mundo”, pudo anunciar -en noviembre pasado- la producción desde 2019 de su camión semirremolque eléctrico.
Bajo el concepto Megachargers, una nueva solución de carga de alta velocidad, podrá agregarle, al Semi, aproximadamente 640 kilómetros de autonomía en sólo 30 minutos. Tesla estima que este sistema se puede instalar en puntos de origen o de destino y en rutas con mucho tráfico.
Por otro lado, su sistema de frenado regenerativo permitirá recuperar el 98% de la energía cinética de la batería, lo que le dará una vida de frenado básicamente infinita. En general, el Semi será más receptivo, cubrirá más millas que un camión diésel en la misma cantidad de tiempo, y se integrará de manera más segura con el tráfico de automóviles.
La arquitectura totalmente eléctrica del camión Tesla será diseñada para tener un estándar de seguridad más alto. La batería se reforzará ante posibles impactos y se diseñará con un centro de gravedad excepcionalmente bajo.
Su parabrisas estará hecho de vidrio resistente a los impactos. Debido a los sensores de a bordo cualquier inestabilidad del camión será detectada, por lo que los frenos reaccionarán y actuarán de manera independiente. Las cámaras envolventes ayudarán a la detección de objetos y minimizando los puntos ciegos, alertando automáticamente al conductor sobre peligros y obstáculos. Con el piloto automático mejorado, el Tesla Semi presentará frenado de emergencia automático, mantenimiento automático del carril, advertencia de cambio de carril y grabación de eventos.
A diferencia de otros camiones, la cabina del Semi será diseñada específicamente alrededor del conductor, con escaleras sin obstrucciones para una entrada y salida más fácil, un espacio de pie completo en el interior y una posición centrada del conductor con una visibilidad óptima. Dos pantallas táctiles situadas simétricamente en ambos lados del controlador proporcionarán un fácil acceso a la navegación, el control de punto ciego y el registro electrónico de datos. La conectividad incorporada se integrará directamente con el sistema de gestión de una flota para admitir el enrutamiento y la programación, y la supervisión remota.
Los precios base para los modelos de 480km y 800km de autonomía con una sola carga, han sido estimados en los u$s 150 y 180 mil dólares, respectivamente.

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