MAHLE “Salud y calidad de vida”

Buenos motivos para cambiar el filtro de habitáculo.

Filtros de Habitáculo: Aire saludable para todos en la cabina

Los Filtros de Habitáculo de MAHLE suministran de forma confiable aire depurado y limpio tanto al conductor como a todos sus pasajeros, reduciendo el polvo sobre el panel y el interior del habitáculo, así como la peligrosa formación de sustancias nocivas para la salud. Protege la calefacción y el aire acondicionado contra la suciedad ya que pueden producirse daños irreparables. Es por ello que consideramos imprescindible respetar los intervalos de sustitución recomendados por los fabricantes de los vehículos.

MAHLE SOMETE A SUS filtros de habitáculo a las máximas exigencias

El ventilador dirige hacia el habitáculo aproximadamente 100.000 litros de aire durante una hora de marcha. Sin la presencia del filtro pueden ingresar al vehículo todo tipo de sustancias nocivas, polución, ozono, gases de escape, olores molestos, polvo fino o polen, afectando de forma directa a las personas que se encuentran viajando en su interior. Debido al efecto de «absorción» que se produce con el vehículo en marcha, la concentración de sustancias nocivas puede ser hasta seis veces mayor que en el aire que se respira fuera del mismo.
Todos sabemos lo que esto significa para la salud, el bienestar y la concentración del conductor, es por eso que los automovilistas responsables equipan sus vehículos de transporte, o particulares con filtros de habitáculo.
Si se produce una demora en el cambio de filtro, la humedad se adhiere a las impurezas acumuladas convirtiendo al mismo en un caldo de cultivo de bacterias y hongos. Estos se extienden a los canales de la ventilación y el sistema de aire acondicionado, generando olores molestos y emisiones nocivas para la salud.
El filtro de habitáculo es un componente esencial del sistema de climatización del vehículo y protege tanto a los pasajeros como a los componentes del sistema de climatización y calefacción contra la suciedad y la contaminación.


El sistema de climatización ha sido diseñado de forma que, en circunstancias normales, el filtro no entre en contacto con agua. Sin embargo, en función del modelo de vehículo y en determinadas condiciones, esto puede llegar a suceder. El motivo más frecuente es el atasco con hojas secas, semillas, y residuos de los árboles en las salidas del canal de desagüe. El agua de lluvia no puede desaguar correctamente y se acumula hasta penetrar en la admisión de aire fresco del sistema de climatización o en el filtro.
Dependiendo del volumen de agua, los efectos pueden ser diversos: lunetas empañadas, olores desagradables e incluso la formación de hongos. Además, si el volumen de agua es elevado, se pueden producir daños graves, por ejemplo; en el sistema eléctrico del vehículo.
Instalando un filtro de habitáculo MAHLE Original en su vehículo, usted evita la acumulación de suciedad y el surgimiento de hongos u otros elementos nocivos en los conductos de ventilación y en el sistema de aire acondicionado. El resultado es un aire libre de impurezas y olores dañinos para la salud del conductor y de los pasajeros.
Para garantizar el buen rendimiento, se recomienda cambiar regularmente este filtro cada 15.000.km. En caso de uso industrial, obras de construcción, o cargas extremas, deberá ser renovado con mayor frecuencia.
Recuerde: la única cosa insustituible en un vehículo es el confort y salud del conductor y de sus pasajeros.

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