Ford Cargo 1517 – Chasis deprimido: Herramienta ergonómica y tecnológica

Sus 24 años de experiencia en la distribución de bebidas para Coca Cola, le han permitido a SATRO S.A. mejorar la productividad sin descuidar a la salud de sus empleados. Conocedores del negocio, han desarrollado un camión con una carrocería concebida especialmente para generar menores esfuerzos y mayor seguridad en la operación de descarga.

Miguel Angel Rivarola, es el Presidente de SATRO S.A. Con casi un cuarto de siglo de vida, esta empresa nació producto de la asociación de ocho fleteros independientes (Rivarola uno de ellos) que realizaban sus tareas de transporte y distribución para Coca-Cola Argentina. Ya conformados como Sociedad Anónima de Transportistas del Oeste (SATRO), desde 1994 y para la ahora denominada Coca-Cola Femsa, cumplen con su misión gracias a una flota de casi 250 camiones.

El crecimiento exponencial, no sólo se dio desde el trabajo. La imagen y el prestigio de SATRO S.A. han traspasado las fronteras. Tanto la modificación del chasis de los camiones, como el diseño y la manufactura de las carrocerías, son un ejemplo para los distribuidores mundiales de Coca-Cola.
“Logramos una herramienta ergonómica, más productiva y con menores esfuerzos. La base de este negocio son las personas (los choferes y sus acompañantes) y los mismos camiones. Con el desarrollo del “Chasis Deprimido”, conseguimos una mayor facilidad para las tareas de descarga pues no es necesario subir al área de carga. Los operadores pueden bajar los productos con menores esfuerzos pues ahora los pallets están, tres, en la zona deprimida y, dos, un poco más alto. Sin embargo, al haberse dispuesto estribos antideslizantes, alrededor de la carrocería, se mantienen los mismos parámetros de trabajo con menor esfuerzo y mayor seguridad”, le detalla Rivarola, a Planeta Camión Revista.
Si bien, en los últimos tiempos, han sumado unidades de una tercera marca (especialmente para los viajes de larga distancia), desde siempre, y por una relación que hasta roza lo familiar, Rivarola ha apostado por camiones de una marca alemana y por los productos de Ford Camiones. Especialmente, el Cargo 1517, el protagonista de este artículo. “Soy amigo personal de la familia Morrone, como también de la familia Prieto. Con ForCam empezamos a crecer pues atendieron mis necesidades.
Coca-Cola me pedía sumar de 10 a 20 camiones por mes y ellos me hicieron quedar bien ya que pude cumplir con esa exigencia. Los primeros fueron los F-14000, el modelo conocido como “El 

Sapo”. Después, y aún cuando era difícil disponer de los camiones, Morrone me los hacía mandar desde Brasil. A pesar de la relación estrecha con el concesionario, en SATRO tenemos nuestros propios talleres con personal capacitado y con repuestos para atender todos las unidades. En cuanto al rendimiento, el Ford Cargo 1517, nos ha dado siempre muy buenos resultados”, reconoce el presidente de la firma.
Analizando la posventa que le brinda ForCam, Rivarola destaca que -en la actualidad- han llegado a los 10 puntos. “No nos podemos quejar. Tenemos los repuestos, estamos muy bien atendidos. El producto es bueno y seguiremos fieles a la marca”, agrega.
Lo más importante para SATRO S.A. no son los kilómetros que recorren sus camiones durante la distribución, sino las horas que el motor está en marcha bajo la exigencia del reparto citadino. Un camión puede atender entre 50 a 60 clientes en un trayecto de unos 20 a 30 kilómetros promedio. Sin embargo, desde que comenzó el recorrido, el motor puede estar funcionando -sin parar- entre 5 a 6 horas.
En cuanto a los trayectos de larga distancia, si bien el consumo es acotado, la variable que eleva los costos es la mano de obra, pues son 3 las personas asignada a cada unidad.
“Salimos desde el Centro de Loma Hermosa, en Ruta 8 casi Camino del Buen Ayre con unos 120 camiones. También, desde el Mercado Central, con otras 35 unidades. En tanto, con el resto se realizan tareas de reventa, en González Catán y Laferrere. Los horarios van desde las 5 o 6 AM hasta no más de las 17hs”, señala Rivarola. 

El prototipo ejemplo

El presidente de SATRO S.A. destaca que en su empresa tratan, permanentemente, en ser evolutivos. Avanzar y mejorar lo que se hace. Viendo lo que se implementa en otros lugares del mundo y usando la experiencia acumulada, se animaron a fabricar su propia carrocería y además a modificar los camiones.
“Lo único que no hacemos es rectificar los motores. Trabajamos mucho sobre esto porque para nosotros la clave son los camiones y la gente. Cómo estuve en su lugar, sé lo que piensan, lo que sienten. Con este “Camión Deprimido”, se evitan accidentes, el desgaste y lesiones de columna, rodillas y tobillos”, remarca Rivarola quien luego remarca: “Desarrollamos el primer prototipo con mucha lona pero ahora, implementamos cerramientos con PVC y/o aluminio, tipo cortina. Además de ser liviana, ayuda a resguardar la mercadería. De este modo cumplimos tanto con la seguridad como con la manipulación cuidada del producto. Y seguimos mejorando. Ahora desarrollamos una suspensión neumática para que, detenido, baje unos 10 a 14cm y la descarga del producto se haga sin cansancio y con mayor ergonomía”.
Poniendo el foco en la seguridad de la gente, estos desarrollos de SATRO S.A. han llevado a que Coca-Cola ponga estos proyectos a nivel mundial bajo las siglas PSS (Proyecto Satro Seguridad).
“Estamos involucrados. Brindamos todos los datos para que las carrocerías se puedan hacer de la manera que la hacemos nosotros. Fue una iniciativa para la empresa y ahora estamos dispuestos y abiertos para que las fabriquemos para terceros o que cumplan los requisitos para hacerlas. Incluso la “carreta” también la fabricamos nosotros y la modificamos para que se adapte al uso actual”, se enorgullece Rivarola.
Con estos diseños, los camiones no superan los 3 metros y fracción de altura total. Esto genera menor resistencia al viento y por ende menos consumo. A las ventajas que de por sí ya tiene el “Camión Deprimido”, Rivarola piensa en copiar lo que hacen en Alemania, achicando la medida del rodado. “Ganaríamos en volumen en carrocería. Para reparto sería ideal y al ser pocos los kilómetros que transitan no debería haber problemas con usar ruedas más chicas”, considera.


Si bien, desde SATRO S.A. reconocen que ésta carrocería podría ser “un poquito más pesada” que una común, también destacan que la misma se construye sobre el mismo chasis por lo que no puede desmontarse.
Para poder distribuir los casi 200 productos diferentes que se comercializan bajo la marca Coca-Cola, la carrocería debe permitir la descarga de la mercadería por ambos lados del chasis. En el caso que no haya más remedio que realizar la operación con sentido hacia la calle, SATRO S.A. desarrolló un sistema electrónico que consiste en una mini-barrera con luces leds titilantes. Al desplegarse advierte a los conductores que circulan por esa misma calle, que hay gente trabajando en la descarga de la unidad. También se le ha incorporado, la cámara de marcha atrás la que funciona asociada con el sensor de estacionamiento. Un dispositivo que ayuda a evitar accidentes.

 

“Lo que estamos necesitando en este segmento, son camiones con cajas automáticas. Son clave para la distribución urbana, por la cantidad de cambios que se realizan. La idiosincrasia del distribuidor no es igual que la del 

 

transportista de larga distancia. Vive en el tránsito, tiene que actuar con rapidez, con clientes diferentes… Son muchos problemas por lo que no piensa en cuidar el camión. Para arrancar y parar, sucesivamente, lo mejor es una caja automática. Estamos montando a un prototipo un modelo de Allison. Ojala que Ford Camiones la disponga a futuro ya que con ella, se salvan palieres y diferenciales y se alarga la vida útil del motor”, defiende Rivarola la transmisión que usan los colectivos y recolectores de basura.
Finalmente, el presidente de SATRO SA remata: “Somos una empresa que actúa acorde con lo queremos para nuestra gente en materia de seguridad y para que seamos la mejor opción de nuestro cliente”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresá tu comentario
Por favor ingresá tu nombre aquí